viernes, 11 de enero de 2013

1983-2013.

Fila del centro, el tercero de izquierda a derecha, con pantalón blanco y polo azul.

Así era yo en el otoño de 1983, a los 11 años.

Llevaría dos meses entrenando atletismo con este grupo federado, a las ordenes de Julián Gonzalez Rebollo, especialista en lanzamiento de martillo de la sección de atletismo de la Unión Deportiva Las Palmas.

El primer señor de la izquierda es Pedro Riutort, completando la fila superior Juan Isidoro, alias "Raul", mi angel de la guarda en aquellos años, y el propio entrenador, Julián.
En la fila del centro, aparecen Moisés, Rafa, servidor, Cary y Mari Rosa.

Esto quiere decir que, en el próximo otoño, haré 30 años de atletismo. Ver la pestaña donde pone "estadistica de marcas".

Cada año necesita un reto. El año pasado era el de ganar una nueva medalla nacional con el CAI, veinte años más tarde de aquel subcampeonato de España promesa en pista cubierta del 92.

Para 2013 y sucesivos el reto será complicado de lograr y no tiene otro nombre que 50 kilómetros marcha.

El Campeonato de Francia es la competición que realmente me atrae sobre esta distancia. Se celebrará el 27 de octubre y su sede aún no está designada. Se suelen juntar entre 25 y 30 marchadores en los últimos años. No suelen bajar de las cinco horas más que los ocho ó diez primeros, lo que le otorga, desde mi óptica, la etiqueta  de prueba no-elitista.

Como alternativa, si la sede del nacional francés es en el norte y en uno de estos lugares inaccesibles desde mi cuartel general,  como en la última edición de 2012, están los 50.000 metros en pista de Terrassa (Barcelona), también en octubre, donde ya ha marchado Rubén Piñol este año con un buen registro.

La última idea, para no viajar, es fabricar un 50 km en casa, sin salir de Gran Canaria. Para ello, si un día sientes la misma necesidad que yo, solo necesitas los siguientes ingredientes:
- una rueda para medir una cuerda de 1 kilómetro.
- un par de permisos municipales.
- un aparato cuentavueltas con campana.
- tres jueces.
- un par de zapatillas artesanas de marcha atlética.
- tres mesas y unas diez sillas.
- isotónicas y agua.
- plátanos.
- la familia.

Lo de la campana es fundamental, pues desde que uno pincha, allá por el km 35, debe mover su cuerpo cansinamente durante algo más de otra hora y media, lo que se tarda en recorrer pinchado unos 14 kilómetros, buscando escuchar el toque de campana que indica que empiezas la última vuelta al circuito; también es fundamental lo de "la familia".

Como ven lo tengo todo perfectamente planificado, incluyendo el kilómetro donde pincharé. Imagino que esto es lo que un especialista en psicología del alto rendimiento deportivo llamaría "visualizar" y que, para usted y para mí, responde a aquello de "soñar es gratis".

Me voy a entrenar.


viernes, 21 de diciembre de 2012

"los ex-presidentes"

"Le llaman Bodhi", con Swayze y Reeves, es el título de una película del año 91, que narraba las aventuras de una banda de surferos que atracaban bancos y que se hacían llamar los expresidentes.

Reegan, Carter y cía me hacen recordar a los expresidentes del atletismo en Las Palmas.

Digo en Las Palmas, que no en Gran Canaria, porque durante mis primeros años de marchador, entre 1984 y 1992, la Federación se denominaba Provincial de Las Palmas.

El primer expresidente del atletismo de Las Palmas que conocí fué mi profesor de educación física en la antigua EGB. Yo no sabía que Chano Jiménez, tutor, profesor de matemáticas, de sociales y de gimnasia, había sido un destacado atleta local y también Presidente de la Federación. Estamos hablando de 1984 y aún recuerdo algunos de los ejercicios que practicábamos en el patio del colegio para fortalecimiento.

El segundo expresidente del atletismo de Las Palmas que recuerdo perfectamente es Bruno González. Un señor jubilado que vivía con pasión nuestro deporte. Coincidimos entre 1990 y 1995, si mal no recuerdo. Bruno estaba en antena, en las radios locales, prácticamente a diario. Su época fue la de máximo esplendor atlético de las que yo haya vivido en mis casi 30 años de federado. Con él estuve en la Asamblea de la Española y, también con él mantuve una agria disputa, cuando una media docena de nosotros, por entonces chicos grancanarios de 20 años, fichamos en el gran CEAT-1984 de Tenerife, buscando un proyecto deportivo que nos permitiese participar en península. En mi caso haciendo pareja en los 10 km marcha en pista de las Ligas de clubes con Basilio Labrador, por entonces uno de los mejores marchadores del mundo en los 50 km.

Aquello se politizó como si fuese un acto de deserción y se nos impidió la participación en las pruebas que se disputaban en Gran Canaria durante el tiempo que estuvimos fichados en el club chicharrero. Aún recuerdo la pancarta que pinté en mi casa y el lema: "No podemos competir en Gran Canaria. Porqué?". Esperé al Campeonato de Canarias de clubes, en abril de 1994, y al acabar victorioso la prueba de 10 km marcha en pista con 47:30, saqué a pasear la pancarta. Aplausos y apoyo en la grada; críticas destructivas en la prensa local.

El tercer expresidente que recuerdo gratamente se llama Antonio Ramírez. Antes que directivo amateur de un deporte minoritario sin ayudas, es atleta y veterano. Por ello hemos compartido más de un Campeonato de España de veteranos. El haciendo el "ocho", el "cuatro" y el "cuatro vallas". Servidor los 10 km marcha.

Hemos coincidido muchos mediodías, a la caló de Vecindario, haciendo pesas en el gimnasio de la pista. Otro amigo que me ha enseñado más de un ejercicio de piernas que he terminado adaptando a la marcha.

En el año 2010 me dieron un premio en la Gala del Deporte de Santa Lucía. Curiosamente era el de deportista revelación, a los 38 años. El Concejal me decía que más que eso era por toda una vida marchando. Al recibirlo, utilicé el micrófono cinco segundos: "Gracias a mi mujer, a mis hijos y a mi amigo Antonio Ramírez".

El hombre ni se enteró. Andaba por allí, anónimamente, como trabajador del Ayuntamiento, colocando vallas de un sitio para otro.

Si algo me ha dado el atletismo es valores. El principal el de ser amigo de mis amigos. Bueno, eso y algún record, como aquel que perdura desde el año de la peli, 1991, de 46´47"2 en los 10 km pista sub-19, sin entrenador ni compañeros para marchar. Que sí coño, 46´con 19 años, al más puro estilo autodidacta, y hechos varias veces a lo largo de una temporada.

Hace años escuché un dicho muy lógico que indica que solo se puede hablar, en tertulia, de aquello de lo que ninguno de los que estén a la mesa, sepa nada.

De expresidentes y de Antonio Ramírez en concreto, yo sé un "güevo".

Esa peli, le llaman bodhi, es de mis preferidas. surferos, surfistas....