lunes, 8 de abril de 2013

Ponga un "cincomil" en su vida....

Con el de este pasado fin de semana ya llevo 27 años, entre 1986 y el actual 2013, haciendo pruebas de 5.000 metros marcha en pista.

En  1999, 2001, 2002 y 2006 me salté mi cita anual con la distancia. En el resto de las temporadas siempre ha caído algún "cincomil en pista".

Sábado 6 de abril de 2013.
Control de 5.000 metros marcha en pista en Las Palmas de Gran Canaria.
Pasos cada kilómetro: 5´05"-10´12"-15´21"-20´31"-25´46".


AÑO
EDAD
M.M.T.
1986
14
29´26"
1987
15
26´08"
1988
16
25´45"
1989
17
24´55"
1990
18
23´45"
1991
19
23´07"
1992
20
22´40"
1993
21
22´19"
1994
22
21´40"
1995
23
22´30"
1996
24
22´39"
1997
25
22´36"
1998
26
22´08"
2000
28
24´15"
2003
31
23´12"
2004
32
24´40"
2005
33
24´35"
2007
35
23´54"
2008
36
24´22"
2009
37
25´30"
2010
38
24´42"
2011
39
24´39"
2012
40
24´56"
2013
41
25´46"

jueves, 4 de abril de 2013

25:45:8m. (Yo, mi, me, conmigo. Capítulo I)

"25:45:8m".

Este fue el registro, manual, de mi primer intento consciente de lograr una marca mínima nacional.
 
El sábado día 25 de mayo de 1988, siendo cadete de último año, disputé en solitario la prueba de 5.000 metros marcha en pista al aire libre del Campeonato Provincial de Las Palmas de la categoría sub-16 en la pista del Martín Freire.
 
Venía de hacer 26:03:1 en enero de ese año, en una prueba con los "mayores", mi grupo de entrenamiento de la época, el Decano Cárdenes, Luis Mahúgo y José Guillén.
 
El jueves anterior, el Director Técnico de la Sección de Atletismo de la Unión Deportiva Las Palmas, donde estábamos todos nosotros, los cuatro marchadores, nos dijo a Cárdenes y a mí que la mínima para el Campeonato de España cadete del año 1988 era de 25:00:00.
 
Al día siguiente, viernes, me dieron el chandall y la camisa de competición de la U. D. Las Palmas, pues yo venía utilizando la del filial CAUEI, que para algo era un sub-16.
 
Aquel sábado, en la marcha de cadetes estaba solo, pero la competición en sí, unos Juegos Escolares en toda regla, tenía un ambientazo. Platos fuertes de aquellas jornadas de atletismo de cadetes eran el 100, el 300, el 600, el 1.000 y el 3.000 metros lisos, así como el 1.500 metros obstáculos.
 
Estos días he estado viendo mi diario de entrenamientos de la época. Aquellas semanas hacía series de 500 entre 2´25" y 2´30" y de 2.000 sobre 10´15". Vamos, a ritmo, que es lo que me ha caracterizado durante toda mi trayectoria deportiva.
 
Llegado aquel último sábado de mayo, salí animado por el entrenador Cárdenes, que estaba a pie de pista tomándome parciales, y pasé el primer mil en 4´52". Luego ya fui haciendo miles por encima de cinco, de más a menos, para acabar en esos 25:45:8 que, si bien no fueron mínima nacional, fueron mi primer record provincial y mi primera marca relativamente digna en relación a la edad y las cargas de entrenamiento que hacíamos.

La marca duró algo más de una década, hasta que Aridane Cárdenes, a finales de los noventa, la mejorase ostensiblemente la temporada en que se proclamó brillante Campeón de España de la categoría cadete.
 
Aquella prueba en solitario podría decir que se convirtió en el primer capítulo de la serie "Yo, mi, me, conmigo".
 
Dentro de dos días, este próximo sábado, intentaré andar sobre esa marca con 25 años más en el carné.

Es curioso, de cadete soñaba con ser un buen marchador de adulto. Ahora sueño con volver a ser cadete.
 
Foto de Antonio Cárdenes, El Decano, nuestro entrenador en la época, hombre que nos inculcó, de manera sabia, el respeto por la marcha en doble apoyo. Un caballero de los de antes.