lunes, 26 de octubre de 2015

Lavi nos ha dejado

Acababa de cumplir veinte años con nosotros. Llegó a nuestras vidas en el 95 y, poco a poco, se fue haciendo un hueco en nuestros corazones. Lavi, como nosotros la llamábamos, ya era una más de la familia.
Ayer se nos fue definitivamente. Ya no pudo dar más de sí. Con ella se nos va un poco de cada uno de nosotros. Sigilosa y fiel colaboradora, Lavi se lleva consigo una ingente cantidad de información, salida de nuestras ropas. Información, sentimientos y estados de ánimo, que debía encontrarse en nuestros vaqueros, en las camisas o los calcetines.
Cuando se la llevaron, fui siguiéndola con la mirada en silencio, mientras se perdía al final del pasillo, junto a la puerta de la entrada principal. Aquellos cinco metros de pasillo no se me olvidarán jamás. Fueron interminables.
Lavi fue una gran lavadora. Balay, para más señas. Hoy mismo nos hemos comprado una Teka. La salida de Lavi de nuestras vidas está empañando la llegada de la nueva Teka. La lavadora ha muerto; larga vida a la lavadora!


sábado, 24 de octubre de 2015

La intimidad a los 80

Vargas Llosa llega como un toro a los ochenta, lamentando, exclusivamente, que le sea imposible tener un Nóbel e intimidad al mismo tiempo.

Realmente su vida privada no ha dejado de serlo por su prestigioso premio sino, más bien, por esa otra frágil estatuilla animada, de porcelana, que tiene en casa.

Yo, que una vez gané un premio en mi comunidad, aprovechando que la del 1°C estaba de viaje a La Laguna, me he deshecho del diploma que guardaba. Imagínense que alguien, por envidias, me hace mal de ojos, los demás vecinos comienzan a meterse en mi vida, y me saludan en el ascensor.

Vivo en la última planta. Un mal trago sin conversación entre semana. No se si usted se habrá dado cuenta ya, pero un miércoles a uno le resulta casi imposible hablar de Hamilton o de la Unión Deportiva Las Palmas, que son los temas de los lunes, al margen del gobierno.

Del gobierno uno puede hablar siempre. Los ejecutivos siempre han dado tanto juego como el centro del campo del Barça de Guardiola.

No quiero ni pensar en lo que va a saber de mí la Presidenta cuando yo cumpla ochenta. Espero no ganar ninguna estatuilla de porcelana de aquí a allá.