Orlando Hernández escribió, allá por 1975, la novela "Catalina Park". Hace unos meses llegó a mis manos y la devoré en unos días.

Esta mañana, al llegar pronto a los aledaños del circuito de la Media Maratón Puertos de Las Palmas, pensé que aún no había tomado el primer café del día.
También pensé que no había mejor lugar para ello que el Parque de Santa Catalina, que está a doscientos metros escasos de la zona de salida de la media maratón.
Me acordaba de los nombres que Hernández dió en su novela al propio parque, "Catalina Park" y a una de las calles emblemáticas, "Ripoche Street".
Tal como decía Hernández en su novela, en la alta madrugada, el Parque de Santa Catalina se toma un descanso antes del comienzo de la frenética actividad de un nuevo día.
Y así fué. A eso de las 07:20 no había manera de que los camareros de las cafeterías, ajetreados en el montaje de las terrazas, te sirviesen un café. "La máquina no está encendida aún", escuché por dos veces, antes de acertar con uno de los lugares nombrados por Hernández: "La Madrileña". Allí pude tomarme un café. Cargado. Tanto que dejé la mitad porque sabía a demonios.
Caminé un poco por la calle Ripoche y sus adyacentes hasta que, a eso de las ocho de la mañana, pensé que ya podía ir para el circuito.
Salimos a las nueve de la mañana. Esta era la cuarta parada del Grand Slam 2012. La segunda media maratón del año 2012. El circuito era de 10,5 kms y teníamos que recorrerlo dos veces.
Otro marchador en la salida, Adrián Carballo, al que saludé en el calentamiento y le perdí la pista hasta las diez de la mañana.
Como siempre, salí prácticamente al final y esperé pacientemente unos cuarenta segundos para pasar bajo la alfombra electrónica y empezar a marchar.
A sensaciones, intentaba ir a 5:30/km. Pude comprobar que era así al paso por el km3,en 16:35. El km 5 lo pasé en 27:35 y el km 10 en 55:10 (otros 27:35).
Cual fue mi sorpresa cuando, cruzándose conmigo en el inicio de la segunda vuelta, me dice el amigo Adrián, el otro marchador, "Ánimo Pepe!"....cómo que ánimo Pepe?...pero si Adrián está delante, no detrás....y me lleva más de un minuto.
Y que bueno es la motivación de tener otro marchador en liza, entre varias centenas de corredores.
Hasta ese momento pensaba que no iba cómodo y daba por válido llegar a ritmo de 5´30/km hasta el final. Al ver a Adrián delante, bastante delante, me olvidé de esas sensaciones y me marqué un parcial de 5 kms a 5´20" (26:35).
Al final, el ser consciente de la presencia de Adrián delante, me llevó a hacer la primera prueba, en mucho tiempo, con un parcial mejor en la segunda parte que en la primera (55´10" y 53´47" en el km 10 y en el 20 respectivamente). En meta un tiempo neto de 1h.54:52, que mejora en minuto y medio la marca de Gando de hace dos semanas y media.
En carrera me crucé con Luisa, Pancho y Gonzalo. En meta con Manuel y Aaron.
Mereció la pena el paseo por la Catalina Park que Hernández ya había diseccionado, pormenorizadamente, hace casi cuarenta años.
Cuatro décadas más tarde, hay muchas cosas que no han cambiado. Eso sí, imagino que el café de "La Madrileña" era, por entonces, mejor que el actual.